Entrenar con cabeza

Entrenar con cabeza

Hay atletas que suelen exigir mucho de ellos mismos en cada entrenamiento, mejorando de esta manera su rendimiento. Pero si en este proceso no se fijan unos límites adecuados al nivel de cada uno, habrá un alto riesgo de sobreentrenamiento. Estas circunstancias se presentan, sobre todo, en atletas jóvenes que interpretan el entrenamiento de la resistencia como un «machaque» constante, llevado a cabo durante un periodo elevado de tiempo y con una intensidad excesiva. Para evitar esto, hay que ser conscientes de los efectos negativos que nos puede proporcionar una inadecuada planificación de la rutina de entrenamiento.

Los efectos negativos se basan en una constante resignación en las competiciones, después de haber quedado agotado en cada sesión de entrenamiento. Es decir, el atleta gasta todas sus energías durante el entrenamiento y no es capaz de cumplir las expectativas que requiere la carrera. Este error suele darse en personas que entrenan solas o en grupos donde no se tienen en cuenta los diferentes niveles de los integrantes, y todos se orientan en el atleta más fuerte.

Se puede determinar la situación del sobreentrenamiento a partir de la concentración de urea en la sangre. Nos encontramos en dicha situación si el valor es superior a 50.